Grammarly, un recurso para ayudar a los estudiantes a identificar errores gramaticales y mejorar sus habilidades de escritura, ha sido una forma accesible y eficaz de fortalecer la comunicación, principalmente en entornos académicos. Sin embargo, en febrero del año escolar 2026, los estudiantes se sorprendieron al descubrir que la plataforma, cuyo uso muchos habían sido previamente recomendados, había sido eliminada repentinamente de las Chromebooks proporcionadas por la escuela.
La decisión de eliminar Grammarly se tomó sin una comunicación clara, casi como si algo estuviera sucediendo a escondidas sin que nadie lo supiera. La mayoría de los estudiantes, e incluso la mayoría de los profesores, desconocían que se iba a implementar tal prohibición. La brusquedad de la eliminación la convirtió en un tema central de conversación en toda la escuela. Los estudiantes expresaron una amplia gama de reacciones, aunque la frustración pareció ser la respuesta más común. En una encuesta promovida por el equipo de periodismo, aproximadamente el 73,8% de las 106 respuestas de estudiantes indicaron que usaban Grammarly con regularidad, lo que subraya la importancia que la plataforma había adquirido para apoyar el aprendizaje de los estudiantes.
Al preguntarles su opinión sobre la eliminación, muchos estudiantes manifestaron su preocupación no solo por la pérdida de una herramienta útil, si no también por los motivos de la decisión, sobre los cuales no recibieron mucha información. Un punto recurrente de confusión giró en torno al papel de la inteligencia artificial (IA). Algunos estudiantes cuestionaron por qué se eliminó Grammarly debido a su integración de funciones de IA, mientras que otras herramientas basadas en IA, como ChatGPT, siguen estando disponibles en los dispositivos escolares. Esta inconsistencia ha llevado a los estudiantes a cuestionar los criterios utilizados para determinar qué tecnologías —si es que alguna— son aceptables y cuáles no.
Han surgido inquietudes sobre la equidad. Algunos estudiantes señalaron lo que perciben como un doble rasero: a los docentes se les suele permitir usar herramientas de IA para tareas como calificar, planificar clases o crear contenido, mientras que los estudiantes pueden enfrentar consecuencias disciplinarias por usar tecnología similar. Esta discrepancia plantea interrogantes más amplios sobre la igualdad en el ámbito educativo. Si las herramientas de IA se consideran valiosas y eficientes para los educadores, ¿no deberían los estudiantes también beneficiarse de ellas de forma guiada y responsable?

Al mismo tiempo, es importante reconocer la complejidad que rodea la evolución de Grammarly. A medida que la plataforma se ha expandido para incluir capacidades de IA más avanzadas, han aumentado las preocupaciones sobre la integridad académica. En algunos casos, estas funciones pueden usarse indebidamente, por ejemplo, para generar respuestas escritas o proporcionarlas de forma que se eluda el proceso de aprendizaje en las tareas o trabajos. Estas preocupaciones son válidas y reflejan los desafíos más amplios que enfrentan las escuelas a medida que la tecnología continúa avanzando.
Sin embargo, eliminar Grammarly por completo podría no ser la solución más eficaz. En lugar de suprimir la herramienta, algunos argumentan que las escuelas deberían centrarse en enseñar a los estudiantes a usarla de forma responsable. Al establecer pautas y expectativas claras, los educadores podrían ayudar a los estudiantes a distinguir entre usar la IA como herramienta de apoyo y depender de ella de maneras que perjudiquen su aprendizaje.
En definitiva, esta situación plantea interrogantes importantes sobre la comunicación, la coherencia y el papel de la tecnología en la educación. La retirada repentina de un recurso ampliamente utilizado, sin una explicación ni un debate claros, ha dejado a muchos estudiantes confundidos y con la sensación de no ser escuchados. De cara al futuro, un enfoque más sencillo —que incluya la opinión de los estudiantes y haga hincapié en el uso responsable— podría conducir a resultados más equilibrados y eficaces.












































